martes, 1 de septiembre de 2026

Curso de formación sobre IA en Madeira

AI for Innovative Teaching: Writing, Video, Audio and ChatGPT: How to Handle AI in Schools

Cuando surgió la oportunidad de hacer un curso Erasmus en verano, tenía dudas de si sería una buena
idea. “Gana tienes de encerrarte, con compañeros de cualquier lugar de Europa, a hacer un curso y, encima, en inglés que lo tienes olvidadísimo”, -pensaba. Para autoconvencerme, consideré que sería buena idea, ya que hay multitud de destinos, escoger uno de esos lugares que, si no es por un motivo así, probablemente no conocería. Ya puestos, lo más exótico era Azores o Madeira. Finalmente, la mejor conexión aérea, hizo que me decantara por la isla que vio nacer al famosísimo Cristiano Ronaldo.

¿Qué sabe uno de Madeira? Pues poco, muy poco. El curso tiene lugar la primera semana de agosto, cerca del parque Santa Catarina, en la ciudad de Funchal. Aquí he descubierto un lugar amable, tanto en clima como en sus gentes. La cultura es muy próxima a la española. La amabilidad portuguesa, contrasta con la apariencia y actitud seria, distante y de paso, del visitante europeo que llena sus calles, rutas y playas. Los portugueses de Madeira saben que tienen un tesoro que deben preservar, pero también explotar. La isla tiene forma cónica, unas pendientes que llaman la atención, parecidas a la parte final previa a colmar nuestro Puertu Payares.

La diversidad floral es infinita, los colores, plantas, árboles, parecen diseñadas para existir solo en los más privilegiados paraísos. Además, el silencia es, por momentos, abrumador. Solamente el canto de los gallos al amanecer o, esto sí que no es tan bueno para mí, los coches tuneados y los rallyes, rompen la tranquilidad de una ciudad que vive mirando al mar desde un balcón.

En lo que al curso respecta, destacaría la excelente labor de la profesora Tania Serrao, portuguesa de nacimiento, plurilingüe y excelente profesional que nos ha mantenido conectados, aprendiendo y entretenidos al mismo tiempo. Labor nada sencilla. En cuanto a los alumnos, éramos veinte alumnos, polacos, eslovacos, irlandeses, pero, sobre todo, he tenido la suerte de compartir la experiencia junto a otros compañeros españoles, murcianos, un chico catalán y una chica de Extremadura.

Los contenidos han sido tan útiles como llamativos. Descubrir la enorme cantidad de posibilidades que la IA nos permite como docentes, ha sido para mí un tesoro que trataré de mantener y ampliar en mi labor educativa.

Cada día, Tania, nos recibía con una dinámica que quitaba cualquier miedo y pereza que el calor y humedad de la isla nos pudiera acompañar. Al mismo tiempo, cerraba cada sesión con un Madeira moment en el que nos aportaba ideas sobre qué podíamos hacer en la tarde, comer, beber o visitar en nuestro tiempo libre. Excelente.

Cuando el curso se acaba, tienes una sensación de campamento de verano. La despedida de los que han sido tus compañeros, confidentes y amigos durante unos días, son con cierta tristeza. Quién sabe si nos volveremos a ver. Pero hay que quedarse con los momentos compartidos, lo que has descubierto y lo que has aprendido.


Una de las frases más conocidas en Madeira cuando alguien se va de la isla es:

"Quem vai à Madeira, sempre volta."

Madeira 2/08/26 a 7/08/26

Antonio Valdés Zorita

IESO La Pola de Gordón (León)